miércoles, abril 03, 2013

¿Y… QUÉ ESTOY HACIENDO EN ESTE MUNDO?

Es como si usted, por ejemplo, un día es adormecido con una droga y se lo llevan, digamos, para una mansión en las afueras de una ciudad muy lejana de su país. Es un sitio muy hermoso y acogedor. Sin embargo, es una cárcel. Cuando usted despierta, al verse en un sitio desconocido, rodeado de personas igualmente desconocidas, lo primero que se le viene a la cabeza son preguntas verdaderamente importantes: ¿Dónde estoy? ¿Cómo llegué aquí? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué será de mí?


Sigamos la historia suponiendo que ninguna de las personas que lo acompañan en la mansión-cárcel satisface sus preguntas. Sin embargo, usted, como es apenas lógico, está obsesionado y no deja de preguntar, de imaginar, de sacar conjeturas. No tiene tiempo de disfrutar su estadía en la mansión, que por lo demás tiene todos los lujos y comodidades de una mansión que se respete. No obstante, eso poco le importa y solo quiere averiguar la verdad de todo ese asunto.

Pasado el primer día, usted, de pronto, siente hambre. Cuando pregunta si hay algo de comer, por primera vez le responden que tendrá que trabajar moliendo granos de maíz en un molino manual, y si logra moler 25 kilos al día, tendrá derecho a cenar en la noche.

Como todos sabemos, el hambre es un instinto vital, rotundo, inevitable, y no da espera. Así que usted no tiene más remedio que pedir un molino y el grano, y arremangándose la camisa, da comienzo a su tarea. Por ahora las preguntas de qué pasará conmigo, cómo llegué, por qué estoy, etc., pueden esperar a que el aguijón del hambre sea apaciguada.

En la noche, no ha logrado usted los 25 kilos, pero le dan pan y agua para que disimule el hambre, y usted cae rendido en su hermosa cama. Al otro día, usted vuelve a preguntar qué hace allí, pero es un poco menos insistente, porque sabe que si no logra los 25 kilos de molienda, va a pasar hambre, y entonces inicia más temprano su labor.

Pasando los días, usted cada vez pregunta menos, y trabaja más. Con el tiempo, no solo logra los 25 kilos, sino que ya va por los 35 kilos, y entonces no solo puede cenar, sino que también puede almorzar. Días más adelante, logra 45 kilos, y puede incluso desayunar. Cuando pasados algunas semanas, usted logra moler 125 kilos al día, tiene derecho a tener sexo, y así sucesivamente, va teniendo más y más ‘derechos’, y es cuando ya definitivamente olvida sus preguntas iniciales, y cree a pie juntillas que usted está en ese sitio para moler maíz, lograr metas, y darse gusto.

Esa es la situación de la mayoría de los seres humanos en esta tierra, que por atender a sus necesidades materiales, las cuales por obvias razones son lo primero, olvidan hacer las preguntas verdaderamente importantes. Y al olvidar hacer las preguntas importantes, jamás conocerán la verdad de quienes son, de dónde vinieron y dónde están. En consecuencia, no sabrán nunca cuál es su Verdad.

Piense: ¿De verdad usted cree que llegamos a este bárbaro mundo solo a comer, trabajar, tener sexo, enfermar y morir?

3 comentarios:

cesar munoz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cesar munoz dijo...

Hola
No se quien eres y tampoco en donde diablos estés, pero debes saber que he buscado miles de fuentes, he leído miles de textos, buscando alguna forma de poder identificar cual es mi propósito en este mundo y de mi vida para con mi entorno.
Tu articulo no me ha ayudado a poder descubrirlo, pero de seguro me ayudo a entender, cual fue el origen de todo y por que caemos en tan terrible monotonía.
Soy un buen profesional, formado a pulso y con mi propio esfuerzo, me considero una persona inteligente y con excelente proyección, pero eso solo me ha servido para cuestionarme de la razón de vivir, pero no me alcanza para poder darme una respuesta.
Debo decir que no ha sido una pregunta de hace mucho tiempo, tengo 32 años, y luego de los 30, es que han empezado esas preguntas a llenar mis vacíos, y cada vez es mas agudo el síntoma, he iniciado una maestría,, y el día de hoy me he preguntado,, Y para que quiero hacer una maestra ?,, si aun no tengo la menor idea de cual es mi propósito en este mundo,,cada día me confundo mas,, y cada día tengo mas éxito,, pero no se para que lo tengo, estoy cansado de ser un generador de ingresos y gastos, de un sistema consumista como el nuestro,,Me alegra mucho haber tenido la capacidad de cuestionarme por ello, y me deja algo tranquilo el saber que al igual que yo, hay muchas personas en el mundo, con la misma pregunta.
Agradezco de tu articulo, si tienes información valiosa para mi, te agradezco me lo digas,, De lo contrario, sigue con tu camino y yo seguiré en busca del mio,, espero darme prisa y encontrarlo,, -espero poder responde a mi pregunta..
Saludos desde Colombia

hector jasso dijo...

Me encantó tu historia, hasta que encuentro a alguien con pensamiento similar al mio, no es fácil existir despierto, que aunque funcional, no deja de ser desagradable no tener una respuesta aceptable, creo que la función de la existencia de tantos seres humanos no puede ser tan pequeña como la realización de un oficio o profesión, ni tampoco el sólo realizar las acciones impulsadas por nuestros instintos, el objetivo verdadero debe ser mayor, para poder justificar la misma; tal vez, algo que ocasionemos en el universo necesario dentro de las cadenas de sobrevivencia, que al parecer son infinitas y funcionan de tal manera que nos anclan y nos atrapan, tal vez es tiempo de retomar preguntas, despertar consciencias, lograr llegar a la verdad real para quizas resignarnos o funcionar mejor dentro del periodo de nuestra existencia.