jueves, agosto 25, 2005

¿QUÉ ENCONTRAREMOS EN NOSOTROS?

"Hay muchas cosas en nosotros que debemos descubrir para trascender unas y controlar otras. Hay tantas cosas que durante los primeros meses de autoindagación e introspección nos encontraremos perdidos, desbordados. Dentro de nosotros hay celos, envidia, violencia; hay miedo, mucho miedo, que se manifiesta de muchas y variadas formas, pues el miedo es experto en los más variados disfraces y hábil en ocultarse a nuestra conciencia; hay afán de poder, codicia, hostilidad; hay inquietud y debilidad; hay hábitos, complejos, inhibiciones, frustración y deseos insatisfechos; hay un ansia de algo que no satisfacemos y que podemos terminar por ahogar definitivamente; hay cualidades positivas y otras que lo son menos; hay, como no, algo que es tan antiguo como la humanidad en sí: convencionalismos y prejuicios; hay una tendencia lamentable hacia la forma y no hacia la esencia; hay un deseo infantil de ser considerado, alabado y ensalzado; hay mentira y falsedad. Hay, en suma, muchas cosas, que ora nos ayudan, ora nos destruyen, cosas que generalmente no conocemos o no nos paramos a pensar; cosas que nos hacen reaccionar como gusanos, sin consciencia, instintiva y primariamente. Hay, como vemos, muchas cosas que investigar en nosotros mismos, aunque muy pocos proceden seriamente a autoinvestigarse. Somos, eso sí, propensos a buscar subterfugios, a autojustificarnos, a aplicarnos excelentes cualidades de las que carecemos o a falsear la realidad con tal de no aceptarla si su aceptación nos causa dolor. Los hay también que se recriminan constantemente aunque de nada les sirve dicha postura, que hacen cientos de propósitos que nunca habrán de llevar a cabo, que todo lo van dejando para mañana menos sus remordimientos, que son diarios y deterioran su mundo interior. Los que menos abundan, desde siempre, son aquellos que de verdad se esfuerzan por buscar su Yo y realizarlo; aquellos que están dispuestos no a coquetear o jugar, sino a sacrificarse hasta donde sea necesario para descubrir su Sí-mismo. Me decía un pandit sabiamente:
-Usted comprobará por sí mismo que aparentemente son numerosos aquellos que quieren descubrir la verdad. Teóricamente suman un número no despreciable. Pero ¿cuántos están dispuestos a ir hacia la Verdad que hay en sí mismos cueste lo que cueste? Si hubiera uno en cada pueblo, o al menos uno en cada ciudad, cambiaría la faz del mundo".

(Tomado del libro "La Sabiduría de los Grandes Yoguis" por Ramiro A. Calle p.127)

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