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Bienvenido a este Blog. Soy un aprendiz de la vida, y por eso hago preguntas. Mi nombre es Helder Morales Sepúlveda (Cali, Colombia, 1953). Cuentista y traductor. Como cuentista, mis relatos han sido publicados a lo largo de más de 30 años de manera dispersa. De ellos hay un libro publicado, ‘El Aprendiz de Cuentista’, colección de 10 relatos maravillosos y extraños. Como traductor, he vertido al español algunos de los libros del maestro Swami Krishnanda, de ‘The Divine Life Society’, que versan sobre filosofía, meditación y práctica del yoga. Dichos libros aparecen en la página web del maestro.

lunes, julio 25, 2005

¿En qué dirección va nuestro pensamiento?

Este Blog se escribe para compartir la búsqueda interior de un hombre. ¿Por qué buscar? Porque me siento mal. ¡Muy mal! Pero quiero salir adelante. Entonces el sabio consejo que ha resistido los milenios "HOMBRE CONÓCETE A TI MISMO", viene a mi memoria.

Ese consejo trae a su vez otros recuerdos: Mente, Inconsciente, Espíritu, Introspección, Filosofía, Meditación, Yoga, Religión, etc. Esos recuerdos enraizados en lecturas pasajeras, me obligan el día de hoy, que me siento sin un rumbo digno en la vida, a mirarlos con mayor atención. Todos coinciden en que hay que echar una mirada por dentro.

Veo que la mayor parte de las personas pensamos de la misma forma, y el resultado de ese tipo de pensamiento es insatisfacción, esa falta de sentirnos realmente vivos, para no hablar de la angustia y la depresión, enfermedades a la orden del día hoy más que nunca.

¿Y cuál es nuestra forma de pensar? Me atrevo a contestar: "hay que obtener cosas"; “hay que satisfacer las necesidades básicas, tales como vivienda, alimento, vestuario, salud, educación" (lo cual, por lo demás, es apenas justo y necesario). Entonces, si somos privilegiados en este mundo de desempleo, encontramos un empleo que nunca es lo suficientemente bien remunerado y que apenas logra satisfacer las necesidades básicas, pero nunca podemos comprar "más cosas", lo que nos hace sentir mediocres. Entonces terminamos en un círculo vicioso: "trabaje, viva a medias, trabaje, viva a medias..." Y llega el momento en que nos sentimos encadenados. No podemos dejar de trabajar, y tampoco podemos dejar de vivir a medias. Nunca pensamos en las "cosas no materiales" -que intuitivamente sabemos- tiene la vida, y que son infinitamente mejores que las cosas materiales; nunca tenemos nada que darle al intelecto, el corazón o el espíritu. Esas cosas "buenas" son tan escasas a lo largo de la vida y en cambio tan abundantes las "malas". Sabemos que vamos caminando hacia la vejez y la muerte y nos da miedo. ¿Esto es la Vida? A veces nos consolamos pensando que nos sacrificamos por nuestros hijos, pero el fruto de ese sacrificio será que nuestros hijos a su vez terminarán encadenados como nosotros.

Hay que romper ese terrible círculo vicioso. En efecto, el mundo no es un jardín de rosas, pero podemos vivir en él sin angustia, sin temor, sin depresión. Quizá nunca lleguemos a obtener tantas cosas materiales como quisiéramos, pero si buscamos dentro de nosotros, obtendremos esas cosas inmateriales que nos darán una visión perfecta de lo que somos y del mundo en que vivimos, y en consecuencia la Paz Interior, sinónimo de FELICIDAD.

¿Conoce usted a algún rico que sea feliz?

¿Conoce usted a algún religioso, místico o yoga que sea infeliz? (uno auténtico, por supuesto, no uno de los charlatanes que abundan).

¿Conoce a alguien que quiere ser rico sin lograrlo -la mayor parte de la humanidad-, que sea feliz?

¿Conoce usted a alguien que busque en sentido contrario, que piense en sentido contrario, hacia dentro de su propio ser, para tratar de encontrar la felicidad?


Quizá se obtengan resultados.

jueves, julio 21, 2005

¿PAZ INTERIOR?

El objetivo es buscar la Paz Interior. La lógica dice que si llegamos a ese estado, entonces seremos por fin de verdad, felices.

PAZ INTERIOR
He ahí la clave. Por esa razón he emprendido el camino interior, pues el camino exterior lo he recorrido en sus muchas vías y no he hallado paz, ni mucho menos felicidad.

Camino interior: Lo primero que se me ocurrió para encontrarlo y comenzar el recorrido fue el PSICOANÁLIS; con éste, podemos bucear hasta lo profundo del inconsciente y restañar las heridas que nos causan una vida llena de ansiedades, miedos e inseguridades. De la mano del Psicoanálisis, va la interpretación de los sueños, pues no puede ser que algo tan consustancial al ser humano y a la vida íntima como los sueños, no tenga nada que ver con nuestra vida en vigilia. Como un psicoanálisis es costoso, encontré una psicoanalista que previendo dicha situación, propende por un auto análisis: KAREN HORNEY.

El segundo camino que se me ocurre es la MEDITACIÓN, mediante la cual, la mente se aquieta e igual que un estanque, que cuando está en perfecta inmovilidad puede reflejar todo lo que a él se asome, así la mente en estado de quietud puede mostrarnos todo lo que hay dentro y fuera de nosotros con una imagen nítida, no distorsionada por el vaivén de las ondas, como al parecer permanece nuestra mente y que es la causa de nuestra infelicidad.

Hay que aprender a meditar y para ello nada como acercarse al ZEN o al YOGA, aunque también es posible iniciarse en el aprendizaje de una manera menos filosófico religiosa que las anteriores, como por ejemplo con JESSICA MACBETH, y su libro "Meditación Creativa".

martes, julio 19, 2005

INVESTIGO

Pienso algunas cosas que por coincidencia las encuentro escritas en un impactante libro para todo buscador interior:


Por Swami Krishnananda


Extracto del capítulo IV
LA BUSQUEDA INTERIOR
(Traducción libre)

¿Vivimos solamente como cuerpos y nada más? Démosle todo al cuerpo y veamos si quedamos satisfechos. Tomamos el desayuno, el almuerzo, la cena, y dormimos bien. ¿Qué otra cosa deseamos para el cuerpo? Esas son las cosas que el cuerpo requiere para ser feliz. Mas, ¿podemos decir que nos satisfacemos solo con eso? No, esas no son las únicas cosas que las personas requieren. No es solo alimento, vestuario y refugio lo que necesitamos, pues estos solo son necesidades del cuerpo; necesidades sin duda, pero cuando las cubrimos, no son suficientes para darnos felicidad.

Las personas que lo tienen todo, están sin embargo buscando otras cosas; la razón es que sus necesidades físicas no los han satisfacido por completo, puesto que no son solo cuerpos físicos. Las personas tienen algo dentro de ellas que también necesita cierto tipo de alimento.

¿Qué somos, además de cuerpo? Si buscamos dentro del cuerpo solo encontraremos materia física. Pero cuando observamos un estado diferente de existencia, como por ejemplo los sueños, descubriremos algunos otros elementos de la personalidad. Soñamos, nuestros cuerpos físicos no realizan ninguna acción, y aún así tenemos una existencia independiente en los sueños, tal y como la tenemos en vigilia. Entonces, ¿existimos en los sueños? Sí. ¿Qué había allí? No era el cuerpo físico. ¿Qué, entonces? Bien, encontramos algo más: En sueños solo estaba la mente.

Que existimos como mente en los sueños es obvio. No requiere mucha explicación. En sueños tenemos dichas y tristezas similares a las que experimentamos en vigilia. Para todos los propósitos de experiencia, somos exactamente las mismas personas en sueños y despiertos. Vemos objetos, fenómenos, somos felices o infelices de manera similar a como lo experimentamos en vigilia. Esto significa que podemos tener, independientemente del cuerpo, las mismas clases de experiencias que las que tenemos con el cuerpo. La existencia o no existencia corporal no hará diferencia entre las experiencias de otra capa de nuestra personalidad que puede existir con independencia y con la cual nos identificamos.

El fenómeno de los sueños demuestra que somos más que un cuerpo y que podemos existir sin éste. En sueños, existimos sin conexión alguna con el cuerpo y pasamos por todas las experiencias de la vigilia en forma independiente del cuerpo. El cuerpo solo es usado como un instrumento y no como nuestra verdadera personalidad.

¿Entonces, qué somos realmente? ¿Qué descubrimos cuando buscamos en nosotros mismos? Comprendemos que somos más mente que cuerpo. Esta es la razón por la cual no estamos satisfechos aún siendo ricos materialmente. Y no estamos satisfechos porque no somos solo cuerpo físico. Somos mente, y es la razón por la que somos infelices. No es el cuerpo el infeliz, pues tiene todo a su disposición, alimento, abrigo, techo y aún lujos. ¿Entonces, por qué seguimos siendo infelices?

La infelicidad proviene de la mente. Todas nuestras dificultades son mentales, no físicas. Si nuestra mente está satisfecha, no tendremos muy en cuenta las comodidades físicas. Existen varios caminos de satisfacción mental que pueden sobrepasar los requerimientos del cuerpo físico, y esto, nuevamente, no requiere mucho análisis o estudio, porque todo el mundo sabe lo que significa. Si somos inmensamente felices por alguna razón y nos sentimos flotar en el aire, olvidamos nuestro desayuno, almuerzo, sueño, todo. La satisfacción es una condición mental