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Bienvenido a este Blog. Soy un aprendiz de la vida, y por eso hago preguntas. Mi nombre es Helder Morales Sepúlveda (Cali, Colombia, 1953). Cuentista y traductor. Como cuentista, mis relatos han sido publicados a lo largo de más de 30 años de manera dispersa. De ellos hay un libro publicado, ‘El Aprendiz de Cuentista’, colección de 10 relatos maravillosos y extraños. Como traductor, he vertido al español algunos de los libros del maestro Swami Krishnanda, de ‘The Divine Life Society’, que versan sobre filosofía, meditación y práctica del yoga. Dichos libros aparecen en la página web del maestro.

jueves, abril 28, 2005

¿Es el conocimiento de sí mismo interior o exterior?

“El que busca encuentra”, reza el adagio y gracias a esa búsqueda sobre el conocimiento de sí mismo, poco a poco se van encontrando herramientas útiles para descorrer el velo de cuestión tan importante.

La mayor parte de las personas interesadas en el tema, están inclinadas a comenzar la búsqueda en el interior del ser humano; pero existe una visión diferente y por lo tanto sorprendente: el conocimiento de sí mismo no se encuentra en el interior sino en el exterior. Planteamiento sorprendente y digno de estudiarse por parte de quien quiera llegar al meollo de tan trascendental asunto.

Aquí un extracto:

“Conocerse a sí mismo es conocer sus propias conductas y las circunstancias que las producen, seleccionan, mantienen o eliminan”. Y, sin embargo, es en el entorno -y no en un ser interno (homúnculo) que nos habita y nos gobierna según pretende el dualismo cuerpo/alma, cuerpo/mente, conducta/psique, etc.-donde se encuentra la llave de nuestro comportamiento.

“Así, para conocerse bien a sí mismo, más vale no equivocarse de blanco e interesarse en lo que hace que seamos lo que somos, es decir, nuestras conductas, más que en los sub-efectos que generan, aunque nuestra educación, reflejo de la cultura mentalista en la que aún vivimos, nos incline a la actitud inversa”.

Más información: www.conducta.org/articulos/conocimientosimismo.htm

martes, abril 26, 2005

¿Queda tiempo para otra cosa que no sea el cuerpo?

En la búsqueda de sentido para su vida, el ser humano al poco tiempo de reflexionar descubre tres áreas distintas de la vida:

Material
Intelectual
Espiritual

La primera es básica para el desarrollo de las otras dos; incluye la salud y el ingreso monetario, sin los cuales es imposible vivir.

La segunda hace relación a la mente, la cual es capaz –igual que el cuerpo- de crear y disfrutar.

La tercera hace relación al corazón, por medio del cual comprendemos las cosas que la mente no alcanza a entender.

De lo anterior se desprende que lo primero que debemos buscar, es el sustento para el cuerpo físico o de lo contrario, no será posible desarrollar la mente y el corazón y en consecuencia, la vida va a carecer de sentido, pues el solo desarrollo físico de la vida no se diferencia mucho de la del animal irracional.

Es importante notar que debido a la abrumadora pobreza de la mayor parte de los humanos, se ven obligados a vivir casi exclusivamente buscando el sustento físico y jamás en toda su vida les queda tiempo para la mente y el corazón. Razón por la cual la humanidad se pregunta, al verse esclavizada por el estómago, si la vida tiene algún sentido.