jueves, agosto 13, 2015


martes, abril 07, 2015

Pensamientos para escoger

Vejez

Tomado de «Pensamientos.org»

 http://www.pensamientos.org/pensamientosvejez.htm

A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor? Christian Friedrich Hebbel


Antes de la vejez, procuré vivir bien; en la vejez procuro un morir bien. Lucio Anneo Séneca

Aprender a no ser joven es el aprendizaje más largo y más difícil de la vida. León Daudi

Cásate con un arqueólogo. Cuanto más vieja te hagas, más encantadora te encontrará. Agata Christi

Cuando envejecemos, la belleza se convierte en cualidad interior. Ralph Waldo Emerson

Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida. Pablo Picasso

Cuando se hace uno viejo le gusta más releer que leer. Pío Baroja

Cuando seas viejo en la carne, sé joven en el alma. Autor desconocido

Cuando vemos  jugar a nuestros nietos, recordamos a nuestros hijos. Rene M. Smith

De jóvenes nos las arreglamos para gustar; de mayores, para no molestar. Pedro Miguel Lamet

“El 10% de la vida está relacionada con lo que te pasa; el 90%, con la forma en como reaccionas”. Stephan Covey

El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza. André Maurois

El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer. Epícteto

El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza. André Maurois

El envejecimiento no es un momento del tiempo, sino el instante preciso en que renunciamos a vivir. Zenaida Bacardí de Argamasilla

El hombre no muere por vejez, sino de enfermedad. Autor desconocido

El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones. Olliver Wendell Holmes

El viejo no puede hacer lo que hace un joven; pero lo que hace es mejor. Marco Tulio Cicerón

En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos. Marie von Ebner Eschenbach

En la juventud, la belleza es un accidente de la Naturaleza. En la vejez, es una obra de arte. Lin Yutang

En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos. Arthur Schopenhauer

Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena. Ingrid Bergman

Envejecer es todavía al único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo. Charles A. Sainte Beuve

Envejecer no es tan malo cuando se piensa en la alternativa. Maurice Chevalier

Envejezco aprendiendo cada día muchas cosas nuevas. Platón

Hay algo más triste que envejecer, y es permanecer niño. Cesare Pavese

Hay cuatro cosas viejas que son buenas: viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos para beber y viejos libros para leer. Émile A.Faguet

La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo. Jean Louis Barrault

La enfermedad es una vejez prematura, y la vejez una enfermedad permanente. Platón

La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven. Jules Renard

La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas. Autor desconocido

La vejez es la suma de toda la vida, milagro y nobleza de la personalidad humana. Marañón

La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido. Gerald Brenan

Los abuelos son los ángeles de los nietos. Martín Breton

Los abuelos vivimos y morimos por los nietos. Martín Breton

Los nietos son imágenes de nuestros hijo. Martín Breton

Los pecados de la juventud se pagan en la vejez. Proverbio Latino

Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes. William Shakespeare

Los viejos se consuelan dando buenos consejos porque no pueden dar malos ejemplos. François de La Rochefoucauld, Duque de Rochefoucauld

Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben. Oscar Wilde

Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos. Georg Christoph Lichtenberg

Nadie envejece por vivir; sólo por perder interés en vivir. Marie Beynon Ray 

“Nadie envejece sólo por vivir un número de años; la gente envejece al abandonar sus ideales; los años arrugan el rostro pero perder el entusiasmo arruga el alma. Ciceron

No envejezcas antes de tiempo: valora la vida hasta el final. Zenaida Bacardí de Argamasilla

No me siento viejo porque tenga tantos años tras de mí, sino por los pocos que tengo por delante. Ephrain Kishon 

No podemos dormir tranquilos mientras haya niños que mueren de hambre y ancianos sin asistencia médica. SS. Francisco

Pocos saben envejecer. François de La Rochefoucauld, Duque de Rochefoucauld
 
¿Por que será que en los juegos de mesa siempre ganan nuestros nietos.? Martín Breton

Saber envejecer es una obra maestra de la sabiduría, y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir. Henri Frédéric Amiel

Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro. John Knittel

Se teme mucho a la ancianidad, que nadie está seguro de poder alcanzar. Jean de La Bruyère 

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. Ernest Hemingway

Todo el mundo quiere llegar a viejo, pero nadie quiere serlo. Martin Held

Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hemos llegado. Francisco de Quevedo Villegas

Un hombre no es viejo hasta que comienza a quejarse en vez de soñar. Jhon Barrgemore 

Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. Grafitti callejero

Una bella ancianidad es, ordinariamente la recompensa de una bella vida. Pitágoras 

Viejo es quien considera que su tarea esta cumplida. El que se levanta sin metas y se acuesta sin esperanzas. Autor desconocido

viernes, abril 03, 2015

martes, noviembre 18, 2014

Mensaje de Jorge Luis Jáuregui

No dejes que tu mente sea fácilmente perturbada por las experiencias de la pasajeras burbujas de jabón de este mundo. Conoce que la esencia de tu mente es imperecedera, indivisible y no nacida. Sin tu Ser, nada es; porque las cosas no pueden ser sin su observador.
Es ante la luz de lo que es consciente que es visto el mundo. Tú no eres un objeto. Todos los fenómenos le reportan a la consciencia en Ti, el Ser sin forma. Conoce que tu Ser es Eso en lo que ellos se manifiestan, juegan y eventualmente son absorbidos.
Este día mismo, la vida te revelará una probado del milagro de tu existencia verdadera. Sin expectativas o proyecciones, simplemente ábrete a esto.
- Mooji
Señor,
De lo aparente condúceme a la Realidad
De la oscuridad condúceme a la Luz
De la mortalidad, condúceme a la Inmortalidad
                  - Invocación de los Upanishads
Comentario:
Que tú eres lo sabes., pero lo has hecho, como todos naturalmente lo hacen, es identificarte con lo que observas. Eso es todo. En ninguna ocasión ni de ninguna forma el sujeto, el yo que eres, es los objetos que observas. Todo lo que observas, las cualidades, condiciones, etc. son objetos distintos a ti. Eso lo puedes ver ahora. Al identificarte con el tamaño y el género de tu cuerpo, el color de tu piel, tus facultades sensoriales, tus sentimientos, conocimientos e ignorancias, etc., etc., te tomas a ti mismo como esos adjetivos y eso te vuelves. Mientras que lo que tú en verdad eres, esa luz que ilumina u observa todo ello, está completamente libre de las condiciones de lo observado. Tú eres el Sujeto que no cambia, que nunca ha cambiado a través de la vida de esta personalidad humana que equivocadamente llamas "yo". Pero no es fácil permitir que la mente te lleve a considerarte lo que no eres. Tu mente necesita una firme y sensata educación que le ayude a formar nuevos "canales" de pensamiento, por medio de una dedicación seria a escuchar, comprender y asimilar tu verdad.
La liberación del error, de la ignorancia en la que tu mente vive, es el conocimiento directo e inmediato de tu Ser. Es solamente así que tu mente disfrutará de la vida,l ibre de miedos, culpas, resentimientos. Eso es posible para todos porque todo individuo, así como el universo entero, no es sino la manifestación de lo mismo, así como todas la olas y los océanos mismos, son sólo la manifetación del agua. lo único que hace falta es Saberlo. El conocimiento siempre es simple, pero lograr que la mente lo capte, no es sencillo. No se trata de solamente cerrar los ojos y tratar de pensar en esto. Hace falta llevar a cabo un trabajo que nos lleve a dejar de ser esclavos de nuestros agrados y desagrados, no para deshacernos de ellos, sino para neutralizarlos. Para lograr eso requieres saber cómo lograrlo y eso requiere una educación que conduzca a Ver la Verdad de uno mismo, del mundo y de su Creador.

jueves, noviembre 06, 2014

¿Quién soy yo? ― ¿Qué es la auto-indagación?



¿Quién soy yo? ― ¿Qué es la auto-indagación?

por Unmani (Liza Hyde)
Unmani
En primer lugar reconoce quién eres. Esta es la raíz de todo. Sin esto, asumirás que todo lo que se diga aquí es una sugerencia de que debes o podrías realmente hacer algo por tu propia voluntad. Esta pregunta "¿quién o qué soy yo?" Es la pregunta más básica y fundamental. Es una pregunta que la mayoría de los niños se hacen de una forma u otra. ¡Parece que hemos venido a este mundo extraño y no tenemos idea de lo que está pasando! Tal vez se lo preguntamos a nuestros padres que inocentemente nos alimentan con su visión limitada de la vida. Tal vez sólo aprendemos a fingir que sabemos lo que somos, a fin de sobrevivir y poder adaptarnos a este juego loco. Así que, con esta pregunta: "¿quién soy yo?" Volvemos a un punto antes de empezar a fingir. ¿Qué hay debajo, antes y después de todo este fingir, intentar, funcionar, perseguir, esperar y temer?
¿Quién soy yo realmente? La auto-indagación no está destinada a ser una práctica para hacer que te sientas bien o para ser más consciente. No es una práctica para ayudarte a dejar de pensar o de preocuparte o para quitarte el dolor. No es una práctica que conduzca a una mejora en tu experiencia o algún tipo de objetivo final de despertar. Es una investigación sobre lo que realmente conoces ahora mismo. No estoy sugiriendo que practiques auto-indagación. Esta misma idea sugiere que tienes un problema que la auto-indagación puede resolver. Lo que estoy sugiriendo es que podrías investigar lo que puedes conocer más allá del pensamiento ahora mismo, no que practiques algo para mejorar tú mismo o para evitar sentirte mal. Perseguir los buenos sentimientos que esperas tener, y escapar de los malos sentimientos que temes, es una tortura interminable.
"Despertar" en realidad significa despertar del sueño de lo que esperas o temes y realmente ver la realidad tal como es, nos guste o no, o si se ajusta a la forma que piensas que debería ser o no.
Esperar una señal definitiva de que lo sabes o lo has conseguido, es sólo pasar por alto continuamente lo que ya está realmente aquí. Cuando no te refieres a tus esperanzas y sueños, miedos y creencias, hay un poco de espacio para reconocer lo que ya es ahora mismo. No es nada de lo que puedas haber imaginado. No es especial en la forma en que puedas haber imaginado. No es nada como la experiencia de despertar de alguien que hayas podio leer y te compares. Cualquier cosa que el pensamiento pueda proponer, no es ello. De hecho, no es un "ello". No es ningún tipo de objeto o experiencia (¡no importa lo espiritual que sea!)
¿Estás dispuesto a deshacerte de todas las ideas y esperanzas de lo que te gustaría que "eso" sea, con el fin de ver así lo que realmente es?
Quien eres ya es todo lo que anhelas llegar a ser. Si crees que eres una persona separada que tiene que encontrar una forma de completarse a sí misma de alguna manera, entonces imaginas que "despertar" es algo que vas a lograr algún día. Olvídate de despertar por un momento, y sin expectativas, sólo comprueba lo que realmente conoces ahora mismo. Hazte la pregunta "¿Quién soy yo ahora?" Y a ver qué pasa. ¿Da vueltas el pensamiento tratando de saber la respuesta? ¿Supone el pensamiento que hay una respuesta "correcta"? ¿Propone el pensamiento una respuesta definitiva que es siempre absolutamente cierta? ¿O cambia dependiendo de tu estado de ánimo o de qué concepto estás regurgitando en ese momento? ¿Sabes quién eres sin referirte a ningún pensamiento o concepto, a la memoria o imaginación?
¿Estás esperando a tener una importante experiencia espiritual en la que "conseguirás" la respuesta a esta pregunta?
¿Esperas que cuando "la" "consigas" cambiará tu vida? ¿Estás esperando alcanzar la iluminación y flotar en una nube? El que tengas algún tipo de experiencia pacífica y agradable es totalmente irrelevante para la investigación. Aquí no se trata de conseguir nada, sino simplemente de investigar la naturaleza de la realidad. No se necesita o espera que tenga que suceder algo y luego ver lo que realmente se conoce (o no se conoce) más allá del pensamiento.
Comprender el sentido de esta pregunta es solamente el principio...


Fuente: http://www.advaitainfo.com/articulos/que-es-auto-indagacion.html

martes, noviembre 19, 2013

AUTOCONOCIMIENTO

El siguiente artículo está extraído del libro “Studies in Non-Determining Psychology”, Por Swami Dayananda Saraswati, editado por el Dr. Gerald Epstein y publicado en 1980 por Human Sciences Press de New York

Cuando hablamos de autoconocimiento (el conocimiento de uno mismo), tenemos que identificar quién es ese ―uno mismo-. ¿Qué queremos significar cuando decimos ―yo-? Es una ironía que la palabra ―yo- no tiene un objeto definido; cualquier otra palabra genera un concepto u objeto conocido en la mente. Diga la palabra vasija y el correspondiente pensamiento con la forma del objeto ―vasija- aparece. Así es como funciona el lenguaje. Si yo escucho la palabra ―vasija- y veo una ―valija- ustedes dirían que mi conocimiento es erróneo. Y si yo no veo nada ustedes dirían que soy totalmente ignorante del objeto ―vasija-. Y si yo uso la palabra ―gagabugai-, una palabra sin sentido ni significado, la uso como tal, no para connotar algo en este mundo.

Así que, ¿quién es este ―yo-?, ¿quién es este que siento tan íntimamente ... ¿quién es ―yo-mismo-? Parecería ser ese yo que es infeliz, que no puede integrar su vida, que quiere alcanzar su potencialidad, su capacidad, que desea una relación que tenga sentido, que no desea sufrir y que, ahora, quiere conocerse a sí mismo. Quiero dirigirme a este ―yo-, quiero ver a este ―yo- ¿quién es él?

Mi experiencia es que yo estoy aquí como un ser consciente y que todo lo demás es el mundo. Nosotros podemos reducir la creación completa a dos factores: uno es el sujeto, y el otro, el objeto. Cualquier cosa que yo puedo objetivizar es un objeto y aquel que objetiviza es el sujeto. ―Yo- no me hallo en un objeto porque el objeto es algo que ―yo- distingo. Y cuando digo objeto no tiene porqué ser siempre un objeto tangible, sino que también puede incluir cosas intangibles que nosotros apreciamos y llegamos a conocer. Por ejemplo, yo estoy consciente del tiempo y del espacio, que no son cosas tangibles pero que sin embargo están en mi esfera de conocimiento y son objetivizables. Mientras que es un hecho perfectamente aceptable que yo soy el sujeto y que como sujeto yo no me hallo en ningún lugar de este mundo como un objeto de mi conocimiento, uno tiende a concluir que yo, el sujeto, soy el cuerpo físico. Pero entonces, tendemos a pasar por alto el hecho de que el cuerpo físico también es un objeto. Yo conozco mi cuerpo y todos sus rincones. Pero como el sujeto y el objeto son siempre dos entidades diferentes, como el conocedor de algo es distinto de aquello que él conoce, entonces yo no puedo ser el cuerpo físico. En forma similar, si trato de atribuir la identidad de ―yo- a cualquier función o sistema del cuerpo, ello resulta en la misma relación sujeto-objeto, conocedor-conocido.

Si yo no soy ni el cuerpo físico, sus órganos de los sentidos, el sistema fisiológico, ni cualquiera de los roles relativos que desempeño, entonces ¿qué queda? ―Yo- debe ser la mente. ¿Qué es la mente? ¿Es el cerebro tangible? El cerebro en sí es un objeto. Los pensamientos de la mente son objetos. Cada percepción, conclusión, duda, etc., es conocida como un objeto. Y además, un pensamiento cualquiera no puede ser ―yo-, porque cuando el pensamiento se va, de alguna forma ―yo- permanece. Así que aunque diga ―Yo estoy inquieto-, ―Yo estoy tranquilo-, me estoy refiriendo a condiciones que pertenecen a la mente. Los pensamientos vienen y van pero yo todavía estoy aquí. Antes de que el pensamiento llegue, mientras el pensamiento está, y después de que se va, definitivamente yo estoy presente. Y eso significa que yo soy independiente del pensamiento.

En sánscrito llamamos al total de la mente con todas sus varias funciones ―antaù-karaëa-. ―Karaëa- significa instrumento. Es decir, la mente es un instrumento capaz de darme conocimiento, fantasías, memorias, emociones, problemas. Siendo un instrumento, necesariamente debe estar manejada por otra cosa o algo más que es diferente de ella, como cualquier otro instrumento (el telescopio no ve a través de sí mismo). Por lo tanto, ―yo- no puede ser la mente.

Uno tal vez podría decir que lo que es diferente de todo esto es ignorancia. Pero aún la ignorancia es un objeto. Yo sé lo que yo sé, y yo también sé lo que no sé. (Yo sé, por ejemplo, que yo soy ignorante del idioma ruso.)

Por lo tanto si uno analiza... uno debería decir: yo existo y yo sé. Yo no soy sino el conocedor de todas las cosas. Las cosas que conozco varían, pero todo el tiempo yo soy aquel que conoce. Pero aquí, tenemos que ir un paso más allá, porque, si yo soy el conocedor de todo esto, yo soy dicho conocedor sólo cuando ese algo es conocido por mí. Es decir, con referencia a las cosas conocidas yo soy el conocedor. Si yo reduzco la identidad de ―yo- a la del ―conocedor-, ¿qué significa esto? ―Yo- es aquel que conoce, que está consciente de. Yo soy el ―concientizador-. El significado de la palabra ―yo- es conciencia pura, sin cualidades. La sílaba ―dor- se agrega a ―concientiza- para significar ―aquel que concientiza- y también es un nombre relativo. El ―yo- que quiero conocer es aquel que no está relacionado con las cosas, y eso sólo puede ser la naturaleza del conocedor, del concientizador... que es Conciencia. Y esta conciencia sin cualidades es el significado de la palabra ―yo-. Si uno localiza ―yo- en cualquier lugar que no sea el sujeto, el sujeto fundamental-conciencia, uno comete un error.

La conciencia está en el cuerpo. La conciencia está en el pensamiento. Pero la conciencia también está, independiente de ambos. Ambos dependen de la conciencia para su existencia, pero la conciencia no depende de cosa alguna. Es autoexistente, autoevidente.

Una vez que yo sé que soy esta conciencia, soy libre de todas las posibles limitaciones que jamás pueda sufrir.

Uno busca felicidad y considera que la felicidad es un estado mental... una experiencia, y que por lo tanto viene y se va. Y aún así, uno debe trabajar, luchar y atesorar para un breve momento de deleite. Se dice que el ―yo- que uno llega a conocer como uno mismo a través de esta enseñanza es ―änandä”- (plenitud). Porque siendo el ser la conciencia sin forma, no tiene límites, ni cualidades que lo circunscriban y no puede ser sino plenitud, felicidad. Debe quedar en claro que plenitud no es la cualidad de un objeto externo... ni interno del cuerpo físico. Cuando tengo un momento de felicidad, yo simplemente estoy conmigo mismo. En ese momento la mente no está deseando. Dado que eso coincide con la obtención de un fin deseado se lo atribuimos al objeto. Mientras que es la ausencia en sí de cualquier deseo o proyección lo que permite a uno ese dorado momento de estar con uno mismo.

El ser al que se lo refiere como aquello que es cit (conciencia) y änandä (plenitud) también se lo refiere como aquello que es sat (aquello que siempre es, que nunca es negado).



lunes, septiembre 16, 2013

DETENER EL FLUJO DE PENSAMIENTOS

¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? ¿Quién es esa voz? ¿Es posible ir más allá del pensamiento? Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de su mente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mente colapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Los espacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida.
De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, que nos han poseído, y de vivir el momento presente, porque es lo único que existe. En persona transmite autenticidad y sus charlas son un viaje hasta el momento presente, ese lugar que se aloja entre dos pensamientos.
Sus libros, El poder del Ahora y Un mundo nuevo, ahora, resumen las enseñanzas de este maestro espiritual contemporáneo.
Nos encontramos con Tolle en Barcelona y esta fue la conversación que mantuvimos.
Has hecho una descripción muy acertada del ego. ¿Cómo alcanzaste tal claridad?
Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de la conciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado. Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia. Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental. El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruido mental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo. Yo sabía que detrás de aquellas palabras había alguien que lo sabía también.
¿Cómo surgió el libro ‘El poder del ahora’?
Después de la transformación, gente que yo encontraba en la calle o por casualidad empezaron a hacerme preguntas. Muchas veces yo no sabía la respuesta hasta que la escuchaba saliendo de mi boca. Eso fue el principio de esta enseñanza espiritual que se desarrolló de un modo muy informal. Dos o tres años después alguien me llamó “maestro espiritual”. Quedé muy sorprendido. A veces me apuntaba las cosas que yo había, para acordarme porque yo hasta entonces no sabía que lo sabia, y utilicé esas notas unos años más tarde cuando escribí el libro.
Tuviste una experiencia de despertar espiritual muy fuerte. ¿Crees que a todo el mundo le tiene que ocurrir así o se puede hacer de otra forma?
Un cambio tan radical pasa a muy pocas personas. Para casi todos, es un cambio gradual o es un proceso que no se parece a lo que me pasó a mí. No sé porqué me pasó a mí pero así es. Para casi todos los que encuentro, se pasa por una transformación gradual.
Cuando te preguntas: “¿Por qué me ha pasado a mí?, tienes alguna intuición de la respuesta?
Yo sé que el sufrimiento ha sido una parte muy importante de mi despertar. Sin el sufrimiento emocional y mental, esa transformación no hubiera ocurrido. Eso fue fundamental. Pero nunca me hago la pregunta de porqué me ha pasado a mí. Lo veo de otro modo, no es que algo me haya pasado a mí sino que mi ‘yo’ se ha hecho casi transparente, entonces algo que ha estado siempre más allá del ‘yo’, un poder mucho más grande, empezó a surgir.
Ahora que vendes millones de libros y das conferencias ante grandes audiencias supongo que mucha gente te idealizará ¿Cómo llevas eso?
Son proyecciones porque ellos piensan que yo soy especial. Pero todo el poder de la enseñanza espiritual viene a través de esta forma que soy por la simple razón de que yo sé que yo no soy nadie especial. Mucha gente identifica el poder del espíritu que viene a través de la forma con la forma, y es muy importante no aceptar esas proyecciones. Yo soy muy consciente de esas proyecciones y no las acepto, pienso que son ilusiones. En el momento que yo piense que yo soy muy especial, me identificaría otra vez con un pensamiento condicionado. Yo sé que les ha pasado a algunos maestros espirituales, el peligro es mayor si vives en un ‘ashram’ rodeado de discípulos y nunca tienes contacto con otras personas. Después de algunos años empiezas a creer que eres lo que ellos creen que eres, lo he visto en algunas personas, y vuelve el ego.
Hablas de ir más allá del pensamiento. Para personas que estamos acostumbrados a estar casi siempre identificados con el pensamiento, ¿cómo podemos imaginar ese otro escenario que propones?
No hace falta imaginarlo; casi todos son capaces de experimentar aunque sea por un momento muy pequeño lo que significa estar sin pensamiento y al mismo tiempo ser plenamente consciente. La mayoría de la gente no se da cuenta de que incluso en un día normal, siempre hay intervalos muy pequeños entre dos pensamientos en algunos momentos. Las personas que no tienen esos intervalos están muy enfermas psicológicamente, pero si todavía en tu vida existe de vez en cuando la alegría del ser o el amor, la comprensión o la belleza, si respondes interiormente a algo que es bello, eso significa que hay esos intervalos porque es allí dónde surgen. Los pensamientos no pueden reconocer lo profundo que es algo bello. El amor o la compasión no vienen a través de los pensamientos, vienen de una dimensión más profunda, y la gente que no tiene acceso a esa dimensión nunca experimenta la belleza, amor, compasión o una alegría más profunda del ser. En esta civilización loca (risas), hay personas que en su vida ya no tienen esa experiencia del amor, de la belleza, de una paz interior de vez en cuando, les falta todo eso y en aquellas personas el ruido mental sigue, sin interrupciones.
¿Cuál es el primer paso para acallar la mente?
Tomar conciencia de que esos espacios existen en un día normal. Estás mirando a un árbol o al cielo, a las nubes, y es un momento en el que no hay ningún pensamiento. Solamente la percepción y la conciencia a través de la cual la percepción sucede. Un espacio. El primer paso consiste en darse cuenta de que, sin hacer nada, algunos espacios existen en mi vida. Después se pueden buscar esos espacios activamente. Yo recomiendo hacer cosas que uno hace normalmente como lavarse las manos, tomar un café, ir de aquí a allí, entrar en la escalera, subirse al ascensor… tomando conciencia de acto y del momento, sin hacer de ello un medio para un fin sino un fin en sí mismo. Lavarse las manos sintiendo el agua, el jabón, secarse las manos… Solamente la percepción y la conciencia. Otra cosa que también recomiendo es cuando entras en tu coche, cierras la puerta y te quedas unos treinta segundos sin hacer nada, sentir el cuerpo, la vida dentro del cuerpo. No es mucho, 30 segundos, pero muchos de estos momentos en un día inician un cambio. Esos pequeños momentos en los que no pensamos sino que estamos conscientes sin pensar. Es más importante tener muchos momentos pequeños durante el día que estar en una meditación de media hora cada día y luego pasarse el día sin tener espacios. Entonces empieza un cambio, surge la conciencia no condicionada, la conciencia pura. Lo demás, los pensamientos, son una forma de conciencia condicionada por el pasado. Casi toda la gente está atrapada en un sentido del ‘yo’ que depende de los pensamientos condicionados y una imagen mental que tiene de “quién soy”, o sea una identidad que depende de los pensamientos. Eso significa moverse por la superficie de la vida sin nunca ir más profundamente. Una vida de ese modo se hace muy insatisfactoria, siempre hay sufrimiento. Si tu vida se desarrolla solamente en la superficie del ser, que es cuando te identificas siempre con los pensamientos, entonces le falta la profundidad y sufres.
Si no soy los pensamientos ¿Quién soy yo?
No eres los pensamientos, eres el espacio desde el cual surgen los pensamientos. ¿Y qué es ese espacio? Es la conciencia misma. La conciencia que no tiene forma. Todo lo demás en la vida tiene forma. En esencia somos esa conciencia sin forma que está detrás de los pensamientos. Pero para experimentarlo es necesaria una experiencia de quietud interior. Si yo tengo solamente un momento en el día de quietud alerta que me da un sabor de lo que es, ya entiendo lo que es la conciencia no condicionada, más allá del pensamiento. Una persona que no tiene ese momento, ni siquiera un momento, no puede entender nunca de qué estamos hablando ahora. No lo entendería.
En el mundo espiritual, hay una corriente que tiende a utilizar canalizaciones, maestros, guías, etc… Sin embargo, tus enseñanzas son muy sencillas, muy prácticas. ¿Qué diferencia hay entre estas dos vías de conocimiento?
Como lo veo yo, esta enseñanza va a la fuente. Hay otras enseñanzas que van a un nivel intermedio que todavía tiene una forma. Hay muchos niveles y cada enseñanza tiene su lugar y la gente será atraída a la enseñanza que corresponde a su interior. Esta enseñanza no tiene nada que ver con la forma, va a la misma fuente del ser, y por eso es la más simple. Todas las intermedias son más complicadas y cuanto más cerca de la superficie, más complicadas, cuánto más profundas, más sencillas.
¿Has llegado a alguna conclusión de lo que hay después de la muerte?
De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.
Entonces, ¿para qué estamos aquí?
Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.
En el libro “Un mundo nuevo ahora”, estableces una relación entre lo que está sucediendo en el mundo a nivel de catástrofes climáticas, etc., con el estado de conciencia de los seres humanos. ¿Podrías desarrollar un poco esa idea?
Lo que uno experimenta como la vida exterior, las situaciones que uno encuentra, las cosas que pasan, las relaciones que tiene, es decir, el modo en que la persona experimenta la vida, es siempre un reflejo de su conciencia, de su estado interior, del estado de la mente. Si una persona, por ejemplo, siempre está rodeada de personas violentas, en cada situación encuentra violencia, significa que hay algo dentro que es una fuerza violenta, agresiva. Son inconscientes de esta situación, y una persona completamente inconsciente experimenta su propio estado como cosas que le pasan desde el mundo exterior. Si una persona así se hace conciente, de repente sería capaz de ver que dentro suyo existe violencia emocional o mental, entonces empieza la transformación.
¿Cómo crees que estará la humanidad dentro de 50 años?
Yo lo veo de este modo: Las cosas están empeorando y mejorando al mismo tiempo. Hay dos corrientes: la corriente inconsciente que desde miles de años ha sido la corriente dominante y se sigue haciendo cada vez más demente y creando cada vez más destrucción; al mismo tiempo está emergiendo la corriente de la consciencia nueva, no condicionada, espiritual. La pregunta es: ¿Hasta qué punto va a seguir el movimiento de la corriente inconsciente? Sin duda va a tener un efecto cada vez más destructivo en el planeta pero al mismo tiempo se está desarrollando la consciencia nueva. Nadie sabe, ni yo tampoco lo sé, si la humanidad se está separando en dos especies diferentes. Es una posibilidad, que una parte de la humanidad no entre en la nueva conciencia y otra sí, entonces se hace una separación como dos especies diferentes. Otra posibilidad es que al mismo tiempo que hay cada vez más destrucción, la consciencia que está despertando llegue a un punto crítico y cuando lo alcance, los inconscientes se vean arrastrados a la conciencia también. Es muy posible que si encuentran destrucción y sufrimiento que ellos han generado, sean arrastrados a la consciencia nueva. Yo veo esas dos posibilidades pero como no soy clarividente, no sé lo que va a pasar. Aunque no creo que la vieja consciencia destructiva vaya a ser la dominante porque cada vez hay más gente que está despertando.
¿Crees que existe un plan para la evolución de la consciencia o es algo que se va definiendo sobre la marcha?
Las dos cosas. Hay una meta hacia dónde va el universo. Hay un impulso evolutivo y está yendo hacía un punto. En ese sentido creo que hay un plan, pero todos los detalles se desarrollan espontáneamente. Hay un plan muy grande que nunca nadie sería capaz de entender a través del pensamiento. A veces yo siento lo que es pero nunca podría expresarlo.
¿Cómo es un día ordinario en tu vida?
Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. (risas) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. (risas)
Es curioso que tu nombre Eckhart, sea el mismo que el de un mistico alemán de la Edad Media llamado Meister Eckhart ¿Coincidencia?
El nombre que me pusieron al nacer no era Eckhart. Durante un tiempo soñaba con unos libros. Sabía que yo había escrito esos libros, pero cuando los miraba tenían escritos en la portada el nombre de Eckhart pero a pesar de eso sabía que yo había escrito estos libros. Unos días más tarde estaba andando por la calle, y un amigo me saludó y me llamó Eckhart, entonces me dijo, no sé, es la palabra que me ha salido de la boca. Esto sucedió en la época de mi transformación espiritual, y mi nombre antiguo ya no tenía vida. Fue la señal de que era el tiempo de cambiar, la vida me dio esas dos señales para hacerlo.
Página web de Eckhart Tolle